La noche que casi perdí el resumen histórico de AG Super Play Club: cómo un olvido de contraseña me hizo sudar frío

La noche que casi arruiné mi trabajo por un olvido idiota

Era las 3:17 de la madrugada del 10 de marzo. Yo, Luis, estaba frente a mi portátil, con los ojos rojos por mirar la repetición de la victoria de AG Super Play Club en el Masters de Valorant por tercera vez.

Había pasado horas recopilando clips, entrevistas a seguidores y análisis tácticos de la remontada de 1-2 contra M8. Para no perder nada por si se rompía el ordenador o me robaban, metí todo en un archivo ZIP y le puse una contraseña... que ahora no recordaba ni el primer carácter.

Cuando me desperté a las 9 de la mañana, el primer mensaje en mi teléfono era de Marta, mi jefa: "¿El resumen de AG está listo? El cliente lo necesita para las 12, no hay margen de error".

Me quedé helado. Abrí el archivo, probé todas las contraseñas que uso: mi cumpleaños, el nombre de mi perro, el número de la camiseta de mi equipo favorito... nada funcionaba. Me pasé una hora revisando mis cuadernos de notas, los historiales de navegador, incluso los mensajes antiguos para ver si lo había escrito en algún sitio. No había rastro.

Estaba a punto de escribirle a Marta que no lo conseguía, que me había arruinado todo, cuando llegó un mensaje de Javi, mi compañero de la universidad que trabaja en ciberseguridad: "Oye, escucha, si tienes un archivo encriptado y no recuerdas la contraseña, prueba Catpasswd. No necesitas descargar nada, lo haces todo por el navegador, y incluso puedes subir el hash en lugar del archivo para no perder datos. Me salvó una vez con un PDF de tesis".

No tenía nada que perder. Abrí el navegador, busqué Catpasswd, subí el archivo ZIP. Me sorprendió lo rápido que empezó el proceso, y lo mejor de todo fue que "no necesitaba instalar ningún software" —lo último que quería era meter programas raros en mi equipo justo antes de entregar un trabajo importante.

Pasaron como 40 minutos, y me llegó la notificación: "Contraseña recuperada". La probé, y el archivo se abrió sin problemas. Todos los clips, las entrevistas, el análisis... todo estaba ahí, intacto.

Entregué el resumen a Marta a las 11:45. Me felicitó por el trabajo, y no tuvo ni idea de la crisis que había pasado por dentro.

Ahora, cada vez que guardo archivos importantes, lo primero que hago es anotar la contraseña en un lugar seguro. Pero si alguna vez se me olvida de nuevo, ya sé que Catpasswd está ahí, con su servicio rápido, seguro y sin complicaciones para gente como yo que no sabe de ciberseguridad de verdad.